Un tapete con logo es de las piezas de imagen corporativa con mayor exposición: todo el que entra lo ve y lo pisa. Estas son las cinco decisiones que conviene tener resueltas antes de encargarlo.
1. La medida correcta para el espacio
La regla práctica: el tapete debe permitir al menos dos o tres pasos completos sobre él. En lobbies amplios, un tapete pequeño se ve perdido y retiene poco; tome las medidas del área y compártalas al cotizar — nosotros recomendamos el formato exacto.
2. Dónde va a estar instalado
No es lo mismo una recepción cubierta que un acceso semiexpuesto a lluvia. La ubicación define el material del respaldo y de la fibra. Indique siempre si el tapete recibirá humedad directa.
3. Fidelidad del logo y los colores
Envíe el logo en archivo vectorial (AI, EPS, PDF o SVG) y las referencias de color de su manual de marca. Antes de producir recibirá una previsualización digital para aprobación de su área de comunicaciones.
4. Tráfico esperado
El número de personas que pisa el tapete al día determina el calibre recomendado. Un tapete subdimensionado para el tráfico real se deteriora antes de tiempo; uno sobredimensionado cuesta más sin necesidad.
5. Quién lo va a mantener
Defina desde el inicio la rutina de aspirado y lavado con su equipo de aseo, o consulte por nuestros planes de rotación y reposición para empresas con varias sedes.
Con estas cinco respuestas, la cotización es exacta y el producto llega bien a la primera.