El suelo del calzado es uno de los vectores de contaminación más subestimados en entornos controlados. Estudios de microbiología ambiental han documentado que la suela de los zapatos puede transportar hasta 421.000 unidades bacterianas por cm² después de un día de uso normal. Un tapete de desinfección activo en el acceso interrumpe ese ciclo antes de que la contaminación ingrese.
¿Qué tipos de tapetes de desinfección existen?
Hay dos sistemas y cada uno responde a un contexto diferente:
- Desinfección líquida (húmeda): el tapete está impregnado con solución desinfectante que se activa al pisar. Ideal para plantas de alimentos, hospitales, laboratorios y cualquier entorno que exija protocolo de bioseguridad activo. El líquido se recarga periódicamente según el fabricante del desinfectante.
- Desinfección seca (barrera física): fibra especial con propiedades bacteriostáticas que reduce la carga microbiológica sin solución líquida. Más práctico para oficinas, clínicas ambulatorias, hoteles o cualquier entorno donde la solución húmeda no sea viable.
¿Qué sectores los requieren?
Son obligatorios o altamente recomendados en:
- Plantas de procesamiento de alimentos y bebidas (BPM — Buenas Prácticas de Manufactura).
- Hospitales, clínicas, centros médicos y laboratorios clínicos.
- Granjas avícolas, porcícolas y cualquier instalación de producción animal.
- Laboratorios farmacéuticos y de cosméticos.
- Salas de servidores y cuartos limpios (clean rooms).
Son una buena práctica en hoteles, colegios, guarderías, centros de bienestar y cualquier espacio con población vulnerable.
¿Qué desinfectante se usa?
Para el sistema líquido, los más usados son soluciones de amonio cuaternario, hipoclorito de sodio diluido o productos certificados por el INVIMA. La concentración y frecuencia de recarga dependen del fabricante del desinfectante y el nivel de tráfico. Da Vinci provee el tapete; el cliente gestiona la solución según su protocolo interno.
Instalación y mantenimiento
El tapete de desinfección líquida se instala en un bastidor de acero inoxidable al nivel del piso, sin resaltos que generen riesgo de tropiezos. El cambio de solución se hace retirando el tapete absorbente interior, vaciando el bastidor y recargando — proceso de menos de cinco minutos.
Si su empresa opera bajo protocolos de calidad (ISO, HACCP, BPM o normas hospitalarias), el tapete de desinfección en acceso puede ser un requisito en su próxima auditoría.